¿Tu empresa ha sido acusada de un delito contra la propiedad industrial?: Significado y consecuencias

¿Tu empresa ha sido acusada de un delito contra la propiedad industrial?: Significado y consecuencias
Si tu empresa ha sido acusada de un delito contra la propiedad industrial, estás ante un problema muy serio que puede podría traerte elevadas sanciones económicas, consecuencias penales graves y daños reputacionales de difícil reparación.
Este tipo delictivo implica que se están violando derechos exclusivos sobre patentes, marcas registradas, diseños industriales u otros elementos protegidos por la ley.
A continuación, te explicamos qué significa estar acusado de un delito contra la propiedad industrial, cuáles son las consecuencias y cómo puedes actuar desde el minuto uno para proteger tu negocio.
¿Qué es un delito contra la propiedad industrial?
El delito contra la propiedad industrial está regulado de forma específica dentro de los artículos 273 a 277 del Código Penal español.
Este tipo delictivo se comete cuando una empresa o persona utiliza, fabrica o comercializa productos protegidos sin la autorización del titular legítimo de esa propiedad.
Ejemplos comunes de estos delitos
Algunos ejemplo muy frecuentes de cuándo se comete un delito contra la propiedad industrial pueden ser:
- Fabricar y vender productos falsificados, como por ejemplo, zapatillas de marca sin autorización.
- Importar y comercializar productos patentados sin permiso del dueño del de la patente.
- Usar una marca registrada de otra empresa en beneficio de tu propio negocio.
- Copiar un diseño industrial y venderlo como si fuera tuyo.
Estas acciones pueden generar multas graves e incluso penas de prisión, ya que vulneran el derecho exclusivo que tiene el titular del registro para explotar su invención o creación.
Consecuencias legales para tu empresa
Si tu empresa se enfrenta a una acusación por este tipo de delito, es esencial que conozcas las posibles multas y condenas a las que te enfrentas.
Consecuencias penales
El Código Penal español establece las siguientes penas:
- Prisión de 6 meses a 2 años para los responsables.
- Multas de 12 a 24 meses, cuya cantidad varía según la gravedad del delito.
- Posible cierre temporal o definitivo del negocio.
Responsabilidad penal de la empresa
Desde la reforma del Código Penal en 2015, las empresas pueden ser penalmente responsables por delitos cometidos en su nombre o beneficio.
Esto significa que, además de las multas y condenas a los administradores o gerentes de las mismas, tu empresa podría enfrentarse a:
- Recibir una multa proporcional al beneficio obtenido.
- Ser disuelta si la actividad delictiva es grave.
- Ser inhabilitada para recibir subvenciones o contratar con la Administración.
Consecuencias económicas y reputacionales
Más allá de las multas y condenas que puedan imponerte, una acusación de este tipo puede afectar seriamente a tu empresa a niveles mucho mayores:
- Pérdidas económicas: Multas, indemnizaciones a la parte perjudicada y diversos gastos legales pueden poner en riesgo la estabilidad financiera de tu empresa.
- Daño reputacional irreparable: La imagen de tu empresa puede verse muy perjudicada, perdiendo clientes, y sobre todo socios comerciales.
- Medidas cautelares: Pueden embargar tus productos, prohibir su comercialización o incluso cerrar temporalmente tu negocio.
¿Cómo puedes defenderte ante una acusación de este tipo?
Si tu empresa ha sido o es acusada de un delito contra la propiedad industrial, debes actuar con rapidez y celeridad, además de contar con una estrategia adecuada para tu caso concreto.
Revisión de la acusación y asesoramiento legal experto en empresas
Lo primero que debes hacer es contactar con un abogado especializado en derecho penal, concretamente, en delitos contra la propiedad industrial.
Él podrá analizar si la acusación tiene fundamento y qué opciones procesales existen para defenderte de forma eficaz.
Comprobar la validez del derecho industrial reclamado
En muchos casos, la acusación puede basarse en un derecho industrial caducado o mal registrado.
Es esencial revisar si la otra parte realmente tiene la titularidad del derecho que dice que estás violando.
Demostrar la falta de intención o desconocimiento
Para que exista un delito, debe haber dolo, es decir, intención de cometerlo.
Si puedes demostrar que no eras consciente de la infracción o que fue un error de buena fe, podrías evitar una condena penal.
¿Cómo evitar problemas en el futuro?
Para proteger tu empresa y evitar afrontar este tipo de acusaciones tan sumamente graves y que afectan tanto a la reputación de tu empresa, sigue estos consejos:
- Registra tus marcas, patentes y diseños en la OEPM (Oficina Española de Patentes y Marcas).
- Verifica la legalidad de productos antes de fabricarlos o venderlos.
- Firma contratos de confidencialidad con empleados y proveedores para proteger información industrial.
- Forma a tu equipo sobre las normas de propiedad industrial para evitar infracciones involuntarias.
- Consulta con un abogado experto en patentes y marcas antes de lanzar un nuevo producto al mercado.
Prevenir es la clave
Ser acusado de un delito contra la propiedad industrial es un problema tan grave como serio que puede afectar a tu empresa en muchos niveles. Algunos, con graves consecuencias y difíciles de reparar.
Sin embargo, con una buena defensa y medidas preventivas, puedes reducir los riesgos y proteger tu negocio.
Si te enfrentas a esta situación, lo más importante es actuar con celeridad, asesorarte legalmente y demostrar que tu empresa opera dentro de la legalidad.
Más vale prevenir que después curar o lamentar.
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